viernes, 21 de octubre de 2011

Para los cobardes e incrédulos

Actualmente, como ya lo he escrito en otros artículos anteriores, vivimos en una época en donde el cristianismo en general se ha desviado y ha adoptado varias prácticas y doctrinas antibíblicas y se da por sentado que ese es "el nuevo mover de Dios", cuando la Biblia misma dice:
 Si alguno enseña otra cosa,  y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo,  y a la doctrina que es conforme a la piedad,está envanecido,  nada sabe,  y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras,  de las cuales nacen envidias,  pleitos,  blasfemias,  malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad,  que toman la piedad como fuente de ganancia;  apártate de los tales.(1Ti 6:3-5 RV60).
Pero hay dos problemas que impiden que las personas puedan mirar las cosas claras y apartarse de las falsas enseñanzas.

  1. El miedo.
  2. La incredulidad.

El Miedo.

La palabra nos dice en  Mat 10:28 (RV60)  Y no temáis a los que matan el cuerpo,  mas el alma no pueden matar;  temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. En este pasaje Jesús mismo nos dice que el objeto de nuestro temor debe ser Dios y no los hombres, actualmente vemos desde el púlpito amenazas constantes acerca de maldiciones y juicios que vendrán sobre alguien que se atreva a cuestionar las enseñanzas de cierto líder religioso, se nos dice que "no hay que tocar al ungido", "no hay que juzgar",Etc. Y todo esto se ha propagado en todo el mundo porque los predicadores y lideres religiosos han enseñado erróneamente que el cristiano no debe "cuestionar" la autoridad y debe someterse ciegamente a sus lideres. Pero la Biblia no enseña eso, y por el contrario la Biblia nos llama a no creer cualquier cosa que nos digan, pondré solamente algunos textos que nos advierten acerca de esto:


    • Amados,  no creáis a todo espíritu,  sino probad los espíritus si son de Dios;  porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. (1Jn 4:1 RV60)
    • Mas os ruego,  hermanos,  que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido,  y que os apartéis de ellos. (Rom 16:17 RV60)
    • Cualquiera que se extravía,  y no persevera en la doctrina de Cristo,  no tiene a Dios;  el que persevera en la doctrina de Cristo,  ése sí tiene al Padre y al Hijo. (2Jn 1:9 RV60)
    • Ahora pues,  hermanos,  si yo voy a vosotros hablando en lenguas,  ¿qué os aprovechará,  si no os hablare con revelación,  o con ciencia,  o con profecía,  o con doctrina? (1Co 14:6 RV60)
          Y como estos hay muchísimos versículos más en donde claramente Dios nos manda a que sigamos únicamente la sana enseñanza de Cristo y que rechacemos todo lo que no es conforme a la sana doctrina, sin embargo nuestra cobardía y nuestra desobediencia muestra que tenemos miedo de los hombres, no queremos enfrentarnos a la realidad de que muchos ministros que nos simpatizan están camino a la condenación eterna por haberse desviado de la sana enseñanza de Cristo, somos cobardes porque sabemos que la Biblia condena todas esas actitudes pero nosotros no tenemos el valor de enfrentar y confrontar toda la inmundicia que se ve ahora en las iglesias modernas, tenemos miedo de las amenazas, tenemos miedo de los comentarios de la gente, tenemos miedo que nos dejen de hablar, tenemos miedo de meternos en problemas, tenemos miedo que las palabras de estos falsos profetas se hagan realidad en nuestras vidas, tenemos miedo de sufrir por Cristo, en pocas palabras somos cobardes.

          La incredulidad.

          El miedo a los hombres en lugar de el santo temor reverente a Dios es causado por la incredulidad, todo lo que hemos leído arriba esta relacionado con la incredulidad. Hoy la gente ya no cree que Cristo viene por una iglesia sin mancha, la gente ya no cree en el infierno ni en el cielo, la gente no cree en un Dios soberano que aproxima su juicio a estas naciones, la gente no cree en el apocalipsis, la gente no cree la palabra de Dios. Es por eso que aceptan palabras de hombres, porque dan más credibilidad a lo que un hombre les diga que a lo que está escrito en la palabra de Dios. Probablemente alguien dirá, "eso es mentira, yo creo en el infierno", y yo digo, muchos podrán decir que creen en el infierno, pero en realidad no lo hacen, sus vidas están llenas de pecado, su reverencia es hacia los hombres y no hacia Dios y su palabra, sus pasos están presurosos corriendo hacia la condenación eterna, sus corazones solo están apegados a los bienes materiales, sus vidas giran alrededor de lo terrenal, no hay ningún fruto en ellos, por eso levantan sus propios becerros de oro, por eso dan gloria a los hombres, porque no creen en Cristo, no aceptan sus enseñanzas, rechazan el tomar la Cruz, no creen que ese sea un mensaje para ellos, ellos solo quieren creer en un Jesús que los llenara de felicidad, pero no creen en un Jesús que les esta pidiendo que lo dejen todo para seguirle, a esos incrédulos me dirijo hoy, a aquellos que no creen que la apostasía esta en camino, a aquellos que no creen que la mayoría de pastores y ministros son en realidad ministros de Satanás, a aquellos que no creen que sus "nuevas doctrinas" son en realidad doctrinas de demonios, a aquellos que no creen que hay crisis, orgullo y mundanalidad en la música cristiana, a aquellos que no creen que Dios sigue siendo el mismo y que su palabra condena todo lo que ya hemos señalado, a ellos me dirijo hoy rogando al Señor que sus ojos puedan ser abiertos por el Espíritu Santo y puedan regresar a la doctrina de Cristo y vivir una vida agradable a Dios.

          Para los cobardes e incrédulos.

          La cobardía y la incredulidad son pecados al igual que el homosexualismo, el robo, el asesinato, la violación, la inmoralidad, etc. no pensemos que estos pecados Dios los pasará por alto, no pensemos que son menos graves, Dios no tomará por inocente al culpable la palabra de Dios dice:

          Pero los cobardes e incrédulos,  los abominables y homicidas,  los fornicarios y hechiceros,  los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre,  que es la muerte segunda. (Apo 21:8 RV60).
          Hermanos no juguemos más con Dios, ni con las almas de las personas, Cristo viene pronto y ¿cuál será el destino que nos espera? . Dios les bendiga hermanos.

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