sábado, 11 de agosto de 2012

Eso sí, no comemos cerdo

Muchas veces parece risible observar ciertas costumbres cuando a estas se les da una mayor importancia que a los valores morales objetivos que como seres humanos reconocemos, es decir, da risa ver cómo muchas personas pretenden llevar una vida ejemplar basada en costumbres culturales y religiosas pero en cuanto a su relación con los demás dejan mucho que desear, y no sólo a nivel personal sino también a nivel cultural y/o religioso. En esta ocasión reflexionaremos acerca de este comportamiento y cómo esto debe llamar nuestra atención como cristianos para no seguir cometiendo este tipo de errores, comencemos.


El cerdo es más importante que el hombre.


Dentro de la religión islámica una de las prácticas que más se distinguen es la de no comer cerdo, personalmente he observado y vivido cerca de muchos musulmanes y realmente son muy celosos en la observancia de sus prácticas religiosas, lo lamentable de todo esto es que a los ciudadanos que no somos musulmanes no nos sirve de nada el que ellos no coman cerdo, es más, en muchas ocasiones yo mismo he bromeado con este tema porque veo algunos actos delincuenciales cometidos por musulmanes como el robo, la violación, el asesinato, el irrespeto a las autoridades pero eso sí con mucho orgullo dicen ellos "no comemos cerdo". ¿Es que acaso el no comer cerdo es más importante que llevar una vida ejemplar dedicada a obrar justamente y formar una sociedad basada en los principios morales y éticos respetando los derechos de los demás?.

Jesucristo pasó por una situación complicada y controvertida cuando los judíos le acusaban por violar el día de reposo, parecía que para los fariseos era más importante la observancia rígida hiper-religiosa de sus tradiciones que el bienestar humano, esto indignó a Jesús. En Juan 5:10, cuando los fariseos acusan al hombre que Jesús acababa de sanar, de que no le era lícito llevar su lecho, John MacArthur escribe:

Aun la mayoría de personas a las que los fariseos miraban con desprecio hubieran respondido mejor de lo que ellos lo hicieron. Cualquiera con una pizca de sentimientos y un básico sentimiento de humanidad se habría regocijado de modo natural con el hombre por su buena fortuna.(MacArthur 2010, P.118)
Los fariseos más que regocijarse por el milagro que Dios había hecho en la vida de una persona estaban buscando como acusar a Jesús porque rompía uno de sus dogmas religiosos, para ellos era más importante guardar su tradición religiosa que hacer el bien, por esto Jesús los confronta duramente "Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla?" (Luc 6:9 RV1960). Esta confrontación demuestra que Jesús mismo no está de acuerdo con las tradiciones religiosas pues estas son frecuentemente un impedimento para que el hombre haga lo que es bueno delante de Dios.

¿Y los cristianos qué?

¿es lícito para un cristiano hacer el bien o hacer el mal?. Sin duda alguna el cristianismo contemporáneo esta lleno de dogmas inútiles, se ha vuelto una colección de tradiciones y mitos inservibles que lo único que hacen es dejar una falsa impresión en la gente que no es cristiana, muchas veces pensamos que por no comer cerdo, no tomar cerveza, que las mujeres no utilicen pantalones, etc. Estamos impactando al mundo cuando en realidad nos estamos comportando como cualquier religioso más. Un musulmán no debería enorgullecerse por no comer cerdo cuando su vida es una amenaza para la sociedad del país en el que vive, al igual que un cristiano no debería enorgullecerse por ninguna de sus practicas religiosas cuando no está haciendo absolutamente nada por la sociedad en la que vive, lejos de eso, debería ser una vergüenza pretender que somos mejores que los demás únicamente porque observamos ciertas practicas tradicionales que a la hora de la verdad no nos sirven de nada, necesitamos ser como Cristo, dejar a un lado las tradiciones de los hombres y ser practicantes de la justicia, la misericordia y la verdad (Mat 23:23). No seamos como los que no comen cerdo que piensan que por su tradicionalidad religiosa están agradando a Dios, no pensemos que podemos "dejar de comer cerdo" y seguir comportándonos como nos da la gana ofendiendo y molestando a nuestro prójimo siendo una carga en lugar de ofrecer nuestra más sincera ayuda mientras nos jactamos: "eso sí, no comemos cerdo", si hemos pasado de muerte a vida que nuestras vidas reflejen a Cristo. 

P.D. El cerdo es rico no dejen de comerlo (Hechos 10:13-15), Dios les bendiga.


Referencias:
1. MacArthur, John. El Jesús que no puedes ignorar. Nashville: Grupo Nelson, 2010

4 comentarios:

Marcos dijo...

Excelente comentario! Es cierto , muchos pretextos usamos a la hora de justificarnos delante de los hombres, pero como dice el coro " cada paso donde vas , hay un Dios que te ve"

Bendiciones en Cristo

Eduardo Marroquin II dijo...

Bendiciones a ti también Marcos y gracias por comentar.

hrrpablo dijo...

Pero te invalidas a ti mismo...dices que un musulmán dice "no comemos cerdo" con orgullo y comete actos delincuenciales verdad? que tu has estado cerca de ellos...así que estás hablando de tu experiencia interactuando con ellos verdad?

Bueno un criminal cristiano puede decir "pago mis impuestos y me confieso regularmente", puede decirlo con orgullo por qué todos pueden decir lo que quieran, eso no hace que uno sea un buen musulmán y el otro un buen católico o cristiano. En el fondo quizás son culturalmente pertenecientes al cristianismo o al Islam, pero eso no es suficiente para ser considerado musulmán en sentido religioso, musulmán es el que practica el Islam. En todas las sectas del cristianismo no sé cómo funcionará eso.

Y realmente no te lo digo por ofender pero tienes el razonamiento de un niño, quizás tienes fundamentos para sustentar tu artículo pero no los articulas bien. El musulmán no se enorgullece de "no comer cerdo", se enorgullece de estar sometido a la voluntad de Dios, y si Dios decretó que no se debe comer cerdo (¿Quiénes somos para pedir explicaciones a Dios?) pues es mejor no hacerlo, claro que se puede comer cuándo no hay otra cosa, por ejemplo para alimentar a personas que están muriendo de hambre.

Terminas tu artículo con una sugerencia gastronómica a la sociedad en general o a los lectores de tu blog, no sé, pero supongo que sabes que Jesús no comía cerdo nunca, y terminas citando Hechos, dónde el apóstol Pablo (que tergiversó tantas enseñanzas) dice que Dios ha purificado a todos los animales. ¿Entonces por qué no comes perros?, y otra pregunta, si haces caso al apóstol Pablo, ¿te purificas antes de orar?, por qué abolió muchas cosas que Dios ordenó, pero que yo sepa no abolió las abluciones.

Espero podamos tener un diálogo cordial.

Eduardo Marroquin II dijo...

Hola hrrpablo veo que mencionas esto:

Bueno un criminal cristiano puede decir "pago mis impuestos y me confieso regularmente", puede decirlo con orgullo por qué todos pueden decir lo que quieran, eso no hace que uno sea un buen musulmán y el otro un buen católico o cristiano.

Ese es el punto, si te das cuenta escribí también criticando la posición cristiana que pretende anteponer tradiciones inútiles religiosas a lo que realmente es importante en la vida cristiana. por otro lado dices que el musulmán se enorgullece de estar sometido a la voluntad de Dios, El problema de esta afirmación es que da por sentado, primero que el hombre es capaz de mantener una vida perfecta, y/o segundo , que estar sometido a la voluntad de Dios de una forma parcial es suficiente delante de Dios.

Esto es ridículo, no existe una persona que pueda estar 100 por ciento sometido a la voluntad de Dios, un Dios perfecto e infinito requiere sometimiento perfecto e infinito y nosotros no estamos en condiciones de hacerlo, y mucho menos con imposiciones físicas estériles como no comer cerdo , que incluso personas como el ISIS lo cumplen como si eso realmente fuera importante...

Lo demás de tu comentario creo que es irrelevante, de todas formas gracias por pasarte por acá, que tengas un buen día