sábado, 18 de agosto de 2012

Vanas mentalidades

Es muy común escuchar en algunos círculos tanto seculares como cristianos comparaciones acerca de la mentalidad que existe en los países desarrollados versus la mentalidad de los países sub-desarrollados, algunos llegan a pensar que existe cierta superioridad en la mentalidad de las personas del primer mundo con respecto a las del tercer mundo y de esta forma contribuyen muchas veces al complejo de superioridad de unos y al complejo de inferioridad de los otros . En este escrito nos enfocaremos en dos regiones, la primera Europa y la Segunda Latinoamérica y veremos por qué ambas mentalidades son en esencia falsas.


Un análisis correcto

A la hora de analizar la forma de pensar tanto de europeos como de latinoamericanos no debemos de separar aspectos arbitrariamente sino tratar el modelo de pensamiento como un todo, pues de otra forma estaríamos haciendo un análisis subjetivo de las cosas separando aquello con lo cual no nos gusta lidiar. En primer lugar en el mundo no existe absolutamente ningún estándar de medición de ideas o mentalidades por medio del cual la gente pueda filtrar la forma en que cada quién piensa, pese a que ha habido muchos intentos con la psicología, la filosofía, la ciencia, etc. El mundo sigue sin rumbo y sin hogar y sin poder justificar ninguna de sus acciones morales y sigue sin justificar epistemológicamente todo aquello que conoce. Por lo tanto esto hace que el relativismo aflore día a día en las sociedades contemporáneas entregando así día a día una mentalidad cada vez mas enajenada de lo que la realidad es.

El desprecio a la mentalidad latina.

Muchas veces lo vemos en televisión, lo leemos en libros e incluso lo escuchamos desde púlpitos, y el hecho es que demostramos un desprecio hacia nuestra cultura y hacia nuestra propia forma de pensar, y al hacer esto muy sutilmente estamos reconociendo que la mentalidad europea es mejor que la nuestra (y algunos así lo aseguran), es decir, criticamos el complejo de inferioridad de nuestros hermanos al mismo tiempo que consideramos que los primer mundistas son mejores, esto es en el mejor de los casos una auto-refutación. pero el hecho de que en la mentalidad latina, la simpleza, la pereza intelectual, el conformismo, la agresividad, el reduccionismo, etc sean un gran impedimento para el avance de la sociedad no quiere decir que el europeo tenga la mentalidad correcta, ni siquiera quiere decir que el europeo tenga una mentalidad buena en algún sentido. Lo único que esto quiere decir es que frente al modelo arbitrario, incomprobable e injustificable de desarrollo y progreso que el hombre ha inventado, la mentalidad latina no encaja, esto podría ser un problema si y solo si se probara que el desarrollo y el progreso como sociedad es efectivamente verdadero, posible y compatible con lo que conocemos hoy como desarrollo y progreso, pero lamentablemente el hombre como dijimos antes no tiene ningún estándar objetivo para establecer ninguno de estos puntos.


La falsa mentalidad europea

Muchas veces tenemos la tendencia a ser muy pragmáticos, es decir, si vemos que algo funciona lo consideramos como verdadero. Esto es una falacia muy común en nuestra época, y sobre todo en los países postmodernos como los países europeos, pero este mismo tipo de mentalidad la adoptan las personas que a pesar de no ser europeos, viven en europa y constantemente están siendo influenciados por la sociedad. Muchas personas elogian el escepticismo europeo así como su cultura, la tolerancia, su erudición, su orden, su puntualidad, etc. Pero todo esto queda sin significado cuando por otro lado vemos la falta de identidad que ellos mismos tienen, ¿por qué una falta de identidad?, por la sencilla razón que en sus sociedades viven negando el principio de identidad (O ley de identidad), por ejemplo niegan la identidad sexual del ser humano dando lugar abierto a la transexualidad y a la homosexualidad asumiendo que cada quién puede escoger lo que quiere hacer con su vida, niegan la identidad del ser humano como diferente de los animales y superior a ellos, niegan los principios y valores morales objetivos, niegan las verdades objetivas y trascendentales, etc. Pero por si fuera poco la sociedad también ha caído en la auto-contradicción pues vemos gente defendiendo los derechos de los animales y quitándole los derechos a los niños no nacidos, vemos gente despreciando el valor del matrimonio, pero vemos gente (los homosexuales) luchando para obtener algo tan hermoso, vemos gente que habla de lo feliz que se vive en su país mientras observamos las más altas tasas de suicidio y así pudiéramos seguir ad infinitum.

Dos Mentalidades Un solo Destino



Si hemos dicho que el latino es reduccionista y conformista debo decir que el europeo también es reduccionista, pues él piensa que sólo somos materia y no importa que hay más allá, por eso el aborto y el suicidio es algo tan común pues creen que solo somos el producto del ambiente, además también es conformista porque su ambición por lo material es muestra de que no quiere realmente ir más allá de eso, se conforma con lo que su sociedad le ofrece y se mantiene siempre en ese punto sin considerar otras posibilidades. El latinoamericano es sumamente religioso y esa falsa religiosidad y fanatismo hace que su forma de pensar sea realmente un obstáculo para poder analizar y decidir con claridad, pero por otra parte el europeo tiene la religión del consumismo, del bienestar, del deporte, del cuerpo, de la música y del dinero y esto hace que su pensamiento también se desenfoque y tome las decisiones equivocadas.
Por último y más importante es que ambas mentalidades se sostienen a base de falsedades y principios relativistas, y prueba de ello es el constante cambio que se da en ellas, la verdad por definición es eterna e inmutable, algo que está cambiando por definición no puede ser verdad como Gordon Clark dice: "La verdad debe ser inmutable. Lo que es verdad hoy siempre ha sido y siempre será verdad", entonces sobre la base de esta premisa, más el hecho de que el ser humano no puede justificar epistemológicamente lo que conoce, más el hecho de que las mentalidades se desarrollan a partir de sociedades alejadas de Dios, y más el hecho de que tenemos la mentalidad de Cristo podemos afirmar que tanto la mentalidad latina como la europea son falsas y siempre lo serán.

No hay comentarios: