martes, 7 de enero de 2014

Un nuevo año: No dando la vida por sentada en esta nueva etapa.

Este nuevo año 2014 ha comenzado de manera excelente para mí, el 30 de diciembre nació mi hija Daniela. Aquí en Bélgica se le permite al padre estar en todo el proceso del parto, lo cual me parece muy bueno ya que muchos hombres realmente desconocen la gran labor y el gran dolor que una madre siente a la hora de dar a luz. Recuerdo ese primer llanto, y la forma en cómo corté su cordón umbilical. Todo esto me hace reflexionar mucho, y sobre todo en aquellas cosas que son parte de la naturaleza pero que lamentablemente no logramos comprender con exactitud y en muchos casos ni siquiera nos interesan.

Creo que damos la vida por sentado y muy pocas veces nos detenemos a reflexionar lo que Dios tiene detrás de todo ese gran universo, y es que ante el nacimiento o la muerte parece que el universo entero se detuviera y nada parece trivial, aun un vaso de agua es trascendente cuando lo vemos en su verdadero significado. Sin duda ante estas cuestiones siempre me pregunto ¿cómo es posible que alguien se levante día a día y esté tan acostumbrado al mover de los árboles o al sonido de la lluvia? , es decir, eso es algo tan maravilloso, porque no es azar, eso cuenta la gloria de Dios y refleja el carácter y la providencia del creador.

La respuesta al por qué la gente no se maravilla de todo esto es porque el corazón codicioso y orgulloso del hombre pecador no le permite disfrutar de nada fuera de sí mismo, y si en alguna medida disfruta de algo es porque ese 'algo' le aporta un beneficio. La mancha pecaminosa en el corazón del hombre no sólo ha corrompido su estado espiritual sino que también su sentido ético, artístico y humano. Es por eso que ante las cuestiones como el nacimiento y la muerte, o la paternidad y maternidad, muchos realmente no conocen bien el rol que les toca vivir y el propósito que tiene cada una de estas cosas dentro de el plan trazado por Dios desde la eternidad para poder glorificarse y darse a conocer.

Me encanta poder observar y aprender de las cosas que Dios ha creado y en especial ahora que vivo una nueva etapa en mi vida, es como que estoy regresando en el tiempo y la curiosidad me invade, quiero enseñar a mis hijos el significado de lo que vemos, quiero que conozcan quienes somos y a dónde vamos, quiero que sepan que hay un camino y que todo en esta vida tiene un propósito eterno, quiero que Cristo esté en sus pensamientos, y que la palabra de Dios sea su guía, pero sé que no puedo querer esto para ellos si no lo quiero para mi matrimonio también, y sé que tengo que quererlo y anhelarlo para mi todos los días, tengo que dejar de dar por sentada la vida y despertar a las maravillas que Dios hace en nuestras vidas cada mañana, y disfrutar siempre, aun de lo que pueda considerar más insignificante y más común

 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Saludos Eduardo!
Mi nombre es Steven Morales. Soy el editor de Centrados, un nuevo sitio web con recursos y artículos centrados en el evangelio. Aun no hemos "launched" pero estaba leyendo tu blog y quería saber si te interesaría contribuir algunos de tus artículos y/o también escribir nuevos artículos. Quisiera enviarte más info acerca de nosotros. Si te interesa, me puedes mandar un email (steven@centrados.net).

¡Bendiciones!

Eduardo Marroquin II dijo...

Gracias Steven, me pondré en contacto contigo vía E-mail en seguida, Dios te bendiga.