jueves, 15 de mayo de 2014

El Libertinaje y El Cristianismo Sin Significado

Es muy común en nuestra época y sobre todo en el continente americano, que muchas personas se digan cristianas,  en un lugar en donde no existen restricciones para las religiones, donde no hay persecución,  sino por el contrario hay demasiada 'libertad' para poder creer y practicar lo que se te venga en gana,  el cristianismo ha ido perdiendo poco a poco su significado y los que se hacen llamar cristianos no se diferencian prácticamente en nada de los incrédulos.

Muchos no tardarán en acusar de 'legalista' o de 'religioso' al que firmemente quiera ser consistente con la ética cristiana y seguir los pasos de su maestro, parece ser casi un insulto el que tú pretendas aconsejar a uno de esos cristianos nominales a que pueda abandonar su pecado y viva una vida agradable delante de Dios.

Por supuesto, estos que pretenden vivir en libertinaje la tienen fácil al vivir en un país ignorante al evangelio y al llamado de Cristo, pero un solo día en Irán, India, Nepal o Corea del Norte, haría que esta gente viera la mísera realidad en la que viven su fe y lo inútil que es su concepto de 'cristianismo moderno'. Cuando tu vida es amenazada por confesar a Cristo como Señor, se acaban las inútiles discusiones acerca de las vanidades que influencian al cristianismo moderno y falso que se vive en gran parte del continente americano.

Es común encontrarse con 'cristianos' adúlteros, fornicarios, ladrones, groseros, vulgares, etc. Uno no puede evitar sentir enojo y rechazo al escuchar con qué ligereza cualquier persona utiliza el nombre de Dios, y sin el más mínimo temor actúan de formas deshonrosas y hasta blasfemas, tal ligereza a la hora de hablar de Dios se debe a la ignorancia que esta gente posee de los atributos de Dios, y sobre todo de la santidad de Dios.

Sin duda hemos llegado a un punto en donde gran parte de los Estados Unidos y Latinoamérica se puede considerar como el lugar donde menos temor de Dios existe en el mundo. Lamentablemente esta tendencia sigue creciendo y es tiempo de poder confrontar esta realidad y darle la espalda a la hipocresía,  únicamente regresando a las bases de la palabra de Dios podremos observar el verdadero cambio y la verdadera vida en abundancia siendo vivida por los creyentes.

Nadie ha dicho que es tarea fácil, quizá seremos rechazados, quizá nos considerarán como causantes de división, quizá nos tildarán de locos, pero al final es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres, y no acostumbrarnos a ver el pecado como algo normal.
Dios les bendiga.

2 comentarios:

El Guchi dijo...

A pesar de todo, Dios siempre sigue guardando a su remanente fiel. Los hipócritas tarde o temprano irán desapareciendo.

Eduardo Marroquin II dijo...

Así es 'El Guchi' saludos