domingo, 27 de febrero de 2011

Los 5 lenguajes del amor - I


Palabras de afirmacion

Dijo en cierta ocasión Mark Twain “puedo vivir por dos meses con un cumplido, con un reconocimiento.” Si tomamos esto literalmente diríamos que con seis buenos cumplidos podríamos mantener su estado emocional en buenas condiciones por un año. Probablemente tu pareja  necesite más que eso.
“La muerte y la vida están en poder de la lengua...” Pr 18.21
Y no está hablando de la palabra del verdugo, sino del poder que hay en las palabras que pronunciamos sobre otras personas. 
“La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo 
alegra.” Pr. 12.25 
 La verdad es que palabras de gratitud, de reconocimiento, de aprecio, 
de ánimo, pueden ser  una forma de expresar amor muy valiosa. ¿Qué 
ambiente podría crear en nuestras relaciones una frecuencia de palabras 
como “Hay  que ver qué guapa estas con esa ropa”, o “Gracias por 
ayudarme con eso o aquello.” A veces, ya sea porque la crítica es lo más 
fácil o porque la verdad es que nos satisface hablar con despotismo 
decimos, “¿Vas a bajar la basura o esperas a que las moscas se la 
lleven al contenedor?” Sin embargo cuando recibimos palabras de 
ánimo o gratitud estamos mucho más abiertos a responder a los deseos 
del otro que cuando recibimos una demanda cargada de criticismo.  

  • A. Palabras de ánimo 

Animar significa “dar aliento.” Esa es una forma en que tus palabras 
pueden expresar tu amor. Todos nosotros tenemos áreas en las que nos 
sentimos inseguros. Nos falta ese ánimo que nos impide hacer lo que 
soñamos. Es muy dudoso que estemos usando  plenamente nuestras 
capacidades y es seguro que sin  ningún reconocimiento es imposible 
desarrollar todo nuestro potencial. Puede que en tu espos@ hayan 
capacidades sin desarrollar que en un sentido esperan de tus palabras para 
poder ponerse en marcha porque la inseguridad las detiene. A menudo el 
hombre, ocupado con su profesión y vocación, pasa por alto las 
capacidades que su esposa pueda tener sin desarrollar. A veces son la 
venida de los hijos los que impiden el desarrollo, pero nuestra indiferencia 
o desinterés puede ser igualmente una causa. Animarla con palabras, 
animarle a tomar un curso o a entrevistarse con estos o aquellos, son 
formas en que expresamos nuestro amor hacia ella. 
 Eso sí, dar ánimo requiere empatizar y ver el mundo desde la 
perspectiva del otro. Lo importante no es lo que nosotros consideramos 
importante, sino lo  que nuestro cónyuge considera importante. No son 
nuestras aptitudes sino las de el o ella. No se trata de animar para que 
hagan nuestros pensamientos sino de animar para que cumplan sus 
perspectivas o esperanzas. 

  • B. Palabras amables 

Por encima del contenido de nuestras palabras es nuestro tono el que da 
el significado. Una misma frase puede invitar a la intimidad o quebrar la 
comunicación. Las palabras pueden provocar casi irresistiblemente a la ira 
o pueden aplacar un enojo. Puedes incluso expresar ofensas o faltas de 
comportamiento de una manera que invite a la restauración en vez de a la 
discusión. 
“La respuesta blanda quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor” 
Pr 15.1 
Como humanos una de las palabras amables que necesitamos son las 
de perdón, pues seguro que de vez en cuando más o menos 
involuntariamente nos ofendemos.  Errores y ofensas del pasado una vez 
confesadas y perdonadas no han de salir de nuevo. Una actitud de juez 
implacable, de exigencia, de rencor,  no puede construir una intimidad. 
Para ello necesitamos el perdón. El perdón no es un sentimiento sino un 
compromiso. “Aunque quizás pueda necesitar todavía algún tiempo para 
curar mi herida esto no va a surgir entre nosotros como un conflicto.” Esta 
también es una amabilidad necesaria en nuestras palabras. 

  • C. Palabras en humildad 

El amor pide, no exige. Si exijo me convierto en el padre y mi esposa en la 
niña de tres años que no sabe lo que debe hacer. Hemos de tener siempre en mente que en el matrimonio somos dos personas adultas e iguales, somos socios. Para construir una intimidad es necesario conocer los deseos y necesidades de la persona con la que deseamos tener esa relación. A veces podemos expresar nuestros deseos, preguntar por los suyos, pero siempre dando o pidiendo guía de cómo expresar amor, no presentando ultimatums. 
Ni siquiera una madre dominante o un padre exigente puede construir una 
intimidad con sus hijos si mantiene una actitud implacable, ¿cuánto menos 
con un adulto? Necesitamos dar la opción de elegir responder a nuestra 
petición o no. Ante la elección se puede responder en amor, pero ante la 
exigencia el amor se asfixia. 
Puede que no seas un hombre o mujer de muchas palabras y esta 
forma de expresar afecto te sea muy difícil. Prueba a ver y anotar si es 
necesario palabras de ánimo que leas en libros o que veas en películas. 
Cuando hables de tu espos@ ante otros habla con cumplidos hacia ella o el. 
Apoya a tu esposa cuando participa en una conversación con amigos. 
Reconoce públicamente el apoyo o parte de tu esposa en los logros que has conseguido. 
 Las palabras son un vehículo muy importante para expresar afecto. 
No obstante, aunque importante puede que no sea la forma más importante 
para ti. Ya sea por las circunstancias de nuestra niñez, ya sea por diferentes 
circunstancias que han podido desencadenar una falta de amor en la pareja, lo que para mí puede ser muy importante para ti no lo es. Entre las formas en que expresamos afecto hay otro segundo lenguaje.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

CON CARIÑO PARA LA MUJER DE MIS SENTIMIENTOS,LA QUE HABLA SOLO CON LA MIRADA E INSPIRA SOLO TERNURA CON SU SONRISA, Y ME HINZO CREE DE NUEVO EN EL AMOR...NORA

Guayo dijo...

Gracias por el comentario, espero que este tema sea de mucha utilidad para usted. Bendiciones.